Juegan las blancas y ganan.
La tremenda potencia de la dama permite que sea muy útil a larga distancia. Pero hay posiciones, como la del diagrama, en las que resulta esencial que la dama esté cerca del rey enemigo para tejer redes de mate. Por tanto, en esta posición todo parece indicar que la máxima aspiración de las blancas es un empate: a simple vista, cualquier intento de mejorar la coordinación de sus dos piezas será contestado con la coronación de un peón. Sin embargo, hay un método, mágico en apariencia pero basado en una lógica aplastante, típico en esta clase de finales. Clavando y dando jaques, la dama se acerca en zigzag al monarca defensor.
1.Da8
Rg1
2.Da7+
Rh1
sacar el rey de la primera fila tampoco sirve: 2...Rf1
3.Da6+
Rf2
4.De2+
Rg3
5.De5+
Rf2
6.Dxh2
Rf1
7.Rxd2
g1C
- para evitar el mate en e2 - 8.Re3
y mate a la siguiente
3.Db7
Rg1
4.Db6+
Rh1
5.Dc6
Rg1
6.Dc5+
Rh1
7.Dd5
Rg1
8.Dd4+
Rh1
9.De4
Rg1
10.De3+
Rh1
11.Df3
Rg1
fin de la primera fase. La dama ya se ha acercado lo suficiente para tejer la red de
mate
12.Rxd2
h1D
contra la insistencia en 12...Rh1
las blancas tenían preparada la trampa 13.De4
Rg1
14.De1#
mate y coronar un caballo sólo alarga el desenlace:; 12...h1C
13.Dxh3
Cf2
14.Df3
Rf1
15.De2+
Rg1
16.De1+
Rh2
17.Dxf2
Rh1
- o bien 17...Rh3
18.Dg1
ganando - 18.Dh4+
Rg1
19.Rd1
Rf1
20.De1#
mate
13.Dg3
y mate a la siguiente en e1.
Otro final de este tipo con solución muy espectacular es: blancas, Ra7, Db7; negras, Ra1, peón en a2. Solución: 1. Rb6, Rb2 2.Rc5+, Rc1 3. Dg7, Rb1 4. Dg1+, Rb2 5. Df2+, Rb1 6. Rc4, a1=D 7. Rb3, y mate inevitable.