Juegan las blancas y ganan
Wilhelm Steinitz (1836-1900), judío de Praga, primer campeón del mundo y uno de los analistas más profundos de la historia, tenía mal carácter y era sumamente irritable. Cuando vio el disgusto producido en
EEUU por su ácidas críticas a las partidas del genial Morphy, las remachó: "Es cierto que soy criticón, pero ¿No debe uno serlo cuando frecuentemente se escuchan juicios superficiales en lugar de un análisis profundo? ¿No debe uno preocuparse si ve que los métodos anticuados siguen vigentes por pura comodidad? Por desgracia, algunos consideran la crítica como un enemigo, en lugar de una guía hacia la verdad. Sin embargo, nadie me apartará nunca del camino que conduce a la verdad". Pero el ilustre cascarrabias
también produjo obras de gran belleza, y no solo en sus partidas de torneo, sino en estudios como el del diagrama, una pequeña joya que además tiene aplicación práctica.
1.h7+
Von der Lasa, coetáneo de Steinitz, demostró que este tipo de posiciones suelen ser tablas cuando los peones ocupan las dos últimas columnas de un flanco. Por ejemplo:
1.Ag5
Te1+
2.Rf6
Tf1+
3.Re5
Te1+
4.Rf5
Tf1+
5.Af4
Th1
para entregar la torre eventualmente en h7 6.Rg4
Tg1+
7.Ag3
Th1
8.Ah4
Tg1+
9.Rh5
Th1
10.h7+
Rg7
11.Rg4
Tg1+
12.Ag3
Th1
13.Rg5
Txh7
tablas. Pero la posición de Steinitz permite un recurso excepcional
1...Rg7
2.h8D+
Rxh8
3.Rf7
Tf1+
se amenazaba mate en f6, y el alfil era incomestible porque había otro mate:
3...Txh4
4.g7+
Rh7
5.g8D+
Rh6
6.Dg6#
mate
4.Af6+
Txf6+
5.Rxf6
Rg8
6.g7
Rh7
7.Rf7
Rh6
8.g8D
Rh5
9.Dg3
Rh6
10.Dg6#
mate.