Juegan las blancas y ganan
Zug-zwang es una expresión alemana que puede traducirse como "quien mueve pierde", y que define una de las grandes paradojas del ajedrez: la ventaja de realizar la próxima jugada se transforma a veces en una derrota segura. La posición del diagrama indica que quizá el ayatolá Jomeini (1900-1989) no iba tan desencaminado
al calificar el ajedrez como "juego diabólico". Salta a la vista que las blancas deben conservar el peón a toda costa para ganar:
1.Ah6+
Rg8
2.g7
Rf7
ésta es la mejor defensa. Si las negras optan por mover el peón de e7, las blancas no lo capturan, dado que ello conduce al empate, sino que se apresuran a defender su peón con el rey para liberar el alfil, que se encarga del trabajo sucio: [2...e5
3.Re6
e4
4.Rf6
e3
5.Axe3
h5
6.Ag5
h4
7.Axh4
y las blancas ganan; el mismo plan se aplica contra 2...e6. Hasta aquí, todo está claro. Pero, ¿qué hacemos ahora, después de 2...Rf7, para lograr la victoria?. El razonamiento lógico indica que el enunciado "Juegan blancas y ganan" es un error. Sin embargo, hay un recurso diabólicamente
oculto]
3.g8D+
¡espeluznante! Las blancas sacrifican lo que parecía su único capital para ganar, y además se quedan con material insuficiente para dar mate... en posiciones normales. Pero ésta es muy excepcional porque permite aprovechar la existencia de los dos peones negros para
arrinconar al rey
3...Rxg8
4.Re6
Rh8
5.Rf7
e5
6.Ag7#
mate.
Esta joya de Troitzky "es una de las mas espectaculares manifestaciones del zug-zwang que pueden verse", según Lincoln R. Maiztegui Casas, mi ilustre antecesor en esta sección durante 14 años.