La táctica, los sacrificios y las jugadas cuya belleza nos acelera el corazón no solo se esconden en las posiciones con muchas piezas. Ésta, publicada por K. Cocio en 1766, parece equilibrada a primera vista. Sin embargo, las blancas disfrutan de una evidente ventaja de espacio - sus peones están mucho más cerca que los negros de la casilla de coronación - y, además, el rey negro está lejos del campo de batalla, lo que permite un precioso truco ganador que todo jugador debe conocer. Sólo hay una idea que lleva a la victoria:
1.b6
cxb6
si [1...axb6
2.c6
bxc6
3.a6
y las blancas logran la victoria de forma simétrica a la variante principal]
2.a6
bxa6
3.c6
las blancas ganan porque el rey negro no llega a tiempo, y los peones
negros están demasiado lejos de la meta. El estudio de algunas variaciones sobre
el mismo tema resulta muy instructivo. Por ejemplo, con los reyes en f5 y f7
sería tablas porque las blancas no pueden aplicar la misma idea, dado que el rey
negro sí llegaría a tiempo. Por otro lado, si dejamos los reyes donde están en
el diagrama, pero añadimos un peón blanco en d5 y uno negro en d7, las blancas
ganan de varias maneras, comenzando con cualquiera de los avances de peón, pero
aplicando siempre la misma idea. Si, a partir del diagrama, movemos la posición
de todas las piezas una fila hacia abajo, el truco no funciona porque un peón
negro también corona. Por último, si en la posición del diagrama les toca mover
a las negras, la única jugada buena es 1...b6, que garantiza el empate. Sería un
grave error 1...a6 por 2.c6, ganando. En el ajedrez la precisión es vital.