Juegan las blancas y ganan
He aquí una bella composición del campeón del mundo Emmanuel Lasker (1868-1941), cuya utilidad práctica es indudable. Las blancas tienen ventaja porque su rey puede ayudar en la coronación del peón. Pero la posición parece de claro empate: en cuanto el rey blanco asome la cabeza será acribillado a jaques hasta que se aleje del peón (en a8, por ejemplo), y entonces la torre negra volverá a c2. ¿Puede hacer algo la torre blanca para amargar la vida de las negras? Dar jaques a su vez, de modo que si el rey negro pasa a la columna b estará evitando las jaques de la torre negra al rey blanco. ¿Pero qué pasa si el rey negro no sale ni a tiros de la columna a?. Ahí precisamente está el gran truco, en forma de escalera mágica con la gran sorpresa al final. La retorcida solución empieza con:
1.Rb8
Tb2+
2.Ra8
Tc2
3.Tf6+
Ra5
4.Rb7
Tb2+
5.Ra7
Tc2
6.Tf5+
y ya se ve que con este sibilino método las blancas logran alejar al rey negro. Bueno, pero ¿para qué sirve eso?. La clave se verá dentro de pocas jugadas:
6...Ra4
7.Rb7
Tb2+
8.Ra6!
Tc2
9.Tf4+
Ra3
10.Rb6!
Tb2+
este jaque era necesario porque se amenazaba Txf2
11.Ra5!
Tc2
12.Tf3+
Ra2
13.Txf2!
y se acabó, porque la clavada de la torre negra obliga a Txf2, y el final
resultante de dama contra torre se gana fácilmente, si se conoce la técnica
adecuada, que consiste en presionar a las piezas negras hasta que la torre esté
obligada a alejarse del rey, momento en el que sucumbirá con un jaque doble.