Estudio de Emmanuel Lasker. Deutsches Wochen-schach, 1890

Leontxo García. Publicado en el diario "El País" el 30.07.2005

Juegan las blancas y ganan

He aquí una bella composición del campeón del mundo Emmanuel Lasker (1868-1941), cuya utilidad práctica es indudable. Las blancas tienen ventaja porque su rey puede ayudar en la coronación del peón. Pero la posición parece de claro empate: en cuanto el rey blanco asome la cabeza será acribillado a jaques hasta que se aleje del peón (en a8, por ejemplo), y entonces la torre negra volverá a c2. ¿Puede hacer algo la torre blanca para amargar la vida de las negras? Dar jaques a su vez, de modo que si el rey negro pasa a la columna b estará evitando las jaques de la torre negra al rey blanco. ¿Pero qué pasa si el rey negro no sale ni a tiros de la columna a?. Ahí precisamente está el gran truco, en forma de escalera mágica con la gran sorpresa al final. La retorcida solución empieza con:

1.Rb8 Tb2+ 2.Ra8 Tc2 3.Tf6+ Ra5 4.Rb7 Tb2+ 5.Ra7 Tc2 6.Tf5+
y ya se ve que con este sibilino método las blancas logran alejar al rey negro. Bueno, pero ¿para qué sirve eso?. La clave se verá dentro de pocas jugadas:

6...Ra4 7.Rb7 Tb2+ 8.Ra6! Tc2 9.Tf4+ Ra3 10.Rb6! Tb2+
este jaque era necesario porque se amenazaba Txf2

11.Ra5! Tc2 12.Tf3+ Ra2 13.Txf2!
y se acabó, porque la clavada de la torre negra obliga a Txf2, y el final resultante de dama contra torre se gana fácilmente, si se conoce la técnica adecuada, que consiste en presionar a las piezas negras hasta que la torre esté obligada a alejarse del rey, momento en el que sucumbirá con un jaque doble.

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